En esta página web se habla sobre enseñanza y sobre aprendizaje. Hay escritos teóricos que intentan justificar opciones psicopedagógicas y prácticas educativas, y una serie de muestras de estas prácticas que han sido utilizadas durante años en el aula. Básicamente se trata del aprendizaje del inglés como lengua extranjera, pero no sólo del inglés.

En el aula aparecen retos constantes: ¿qué hacer con aquellos alumnos que tienen dificultades? ¿Por qué las tienen? ¿Hay alguna metodología que les pueda ayudar? Intentamos buscar explicaciones y sugerir vías de solución.

El principio sobre el que nos basamos es la búsqueda de un aprendizaje significativo, entendido como la manera de interiorizar conocimientos nuevos utilizando los conocimientos que ya se tienen. Pero esto sólo se consigue con la participación activa de los alumnos. ¿Cómo conseguirla? ¿Cómo logramos su compromiso, que acepten hacer el esfuerzo que implica todo aprendizaje? ¿Qué metodología utilizar?

Hablar -o escribir- sobre enseñanza y aprendizaje es igual que iniciar una larga conversación con los alumnos, con los profesores, con todas aquellas personas interesadas y comprometidas con la educación y la enseñanza. Desde aquí intentamos centrar algunos temas, ofrecer algunas propuestas, con la esperanza de que los profesores y los alumnos que lean estas líneas reflexionen sobre su propia práctica en tanto que profesor o en tanto que alumno.

Los apartados que aparecen a continuación  tratan de estructurar  estas ideas de manera que sea  lo más fácil posible moverse  por la página web.  Como se verá,  no se trata de una página web de autoaprendizaje, si bien hay apartados que pueden ser utilizados por los alumnos para mejorar su comprensión de algunos puntos gramaticales del inglés desde una perspectiva que seguramente les será novedosa (mis alumnos afirman que les ha ayudado a entender mejor el inglés); pero tanto los ejercicios como las WebQuests necesitarán de la guía y la corrección de los profesores.
Esperamos que sea de utilidad.


Sobre enseñanza y aprendizaje   
Laura Pla
 Inicio   Teoría    WebQuests en català    WebQuests in English    Learning English


A modo de presentación personal

El recogedor de estrellas

En Colombia, un país lejano pero no tanto, en una de las Universidades de Medellín, la Universidad pública de Antioquia, hay una estatua. En ella se muestra un hombre agachado que recoge una estrella del suelo, de las muchas que hay caídas. Bajo uno de sus brazos sujeta un cenacho cargado también de estrellas. Es una estatua grande, algo mayor que de tamaño natural, situada en el centro de un pequeño jardín rodeado de Facultades, en medio de una vegetación que, viniendo de nuestro país, casi sobrecoge.

La primera vez que la vi eran poco más de las nueve de la mañana.  La luz y el aire olían a tranquilidad. El campus se iba llenando de alumnos, pero nadie parecía hacer caso del "recogedor de estrellas" (así es como llaman a la estatua). Volví a verla muchas veces, era como una especie de imán. Me contaron el significado al cabo de varios días (se trataba de algo relacionado con los campesinos y las cosechas), pero ese significado llegó tarde: ya me había construido el mío.   

La magia del lugar en el cual se levanta la estatua, junto con el hecho de encontrarme todavía bajo los primeros efectos del impacto que me produjo la realidad colombiana, de muy difícil digestión, sin duda debió influir.

En Colombia deben haberse perdido muchas estrellas. Muchas ilusiones, esperanzas y proyectos deben haber quedado por el camino. Sin embargo, allí estaba la Universidad, como un símbolo de convivencia; como un intento de cordura; como un desafío a tanta barbaridad. Y, en una discreta esquina de ese microcosmos, casi pasando desapercibido, El Recogedor de Estrellas: porque alguien tendrá que recoger esas estrellas caídas para que no se pierdan. Porque las esperanzas y las ilusiones de un pueblo no se pueden ni deben perder jamás. Ese era el símbolo, mi símbolo, de la estatua. Y esa debía ser, en parte, la función de la Universidad: recoger las estrellas perdidas a lo largo del camino para que, a partir de ellas, pudieran construir un futuro mejor.

La imagen del recogedor de estrellas no me ha abandonado. En cierto modo, su historia -mi historia- me ha ayudado a entender una de las funciones del profesor. El profesor es también un recogedor de estrellas: las que nuestros alumnos van perdiendo a lo largo del complejo y difícil proceso de desarrollo personal durante la adolescencia. Las esperanzas que con frecuencia acaban en frustraciones; las alegrías que se convierten en temores; las certezas que se transforman en dudas; los anhelos que pasan a ser decepciones; los esfuerzos que acaban en desencantos. Incluso su propio "yo", que a veces se les desdibuja tanto que acaba haciéndose irreconocible: ésas son sus estrellas perdidas.

El profesor, recogedor de estrellas, las recoge y las guarda para devolvérselas al mismo tiempo que les enseña contenidos nuevos, en esa "larga conversación" que constituye el proceso de enseñanza-aprendizaje. Para que las recuperen y las conserven. Para que no las olviden. El futuro no se debe construir sobre desamores, ni el conocimiento sobre frustraciones.

El profesor como recogedor de estrellas nos recuerda que, en última instancia, el objetivo del proceso de influencia educativa no se limita a la transmisión de unos conocimientos, sino que pretende lograr personas responsables, tolerantes y amables, con capacidad y voluntad de convivencia, para que estén en situación de construirse un futuro común mejor.

(Alguien que demostró conocerme y quererme mucho fue capaz de buscar y encontrar una réplica de esta estatua. La tengo en mi estudio y, en cierta manera, a lo largo de todos estos años, cuando la miro me recuerda qué pinto yo en toda esta historia)

up